Outback Diesel de Diciembre del 2008. El viernes con 30.000 km y un funcionamiento hasta el momento perfecto se lleva al taller del concesionario donde fue adquirido para efectuar la revisión de los 30.000.
Una vez realizada ésta y abonado el importe, el Outback sale del taller y comienza a no tener fuerza, a sonar “mal”, vamos que parecía un tractor. Con las mismas, media vuelta y regreso al taller. Una vez allí los “mecánicos” lo colocan en el elevador y llegan a la conclusión de que se ha roto el manguito del turbo. Empleando la lógica se les dice que algo han debido de hacer mal puesto que el coche entró perfecto en el taller y salió con el manguito roto. Ellos se defienden diciendo que para cambiar el aceite y filtros no manipulan nada por ahí, es mas no tienen ni que quitar el cubre-carter. Pero evidentemente han facturado 1,30 horas de mano de obra para “cambio aceite, filtros… diagnosis con GDS y revisión general del vehículo” por lo que si ellos no han sido los causantes del manguito fracturado si son los responsables de haber inspeccionado y no haberlo detectado. La solución que proponen es reparar en el momento el manguito y que se regrese el lunes para dejar el coche y cambiar el manguito. Esta solución es rechazada puesto que no hace falta ser un lince para saber que reparándolo chapuceramente en el momento se puede volver a romper con las posibles consecuencias de averías mas graves. Se deja el coche en el taller en espera de que el lunes pidan el manguito, que puede tardar, según ellos, “dos días o tres meses”.
La pregunta que os planteo es, puede que por la rotura del manguito del turbo y a pesar de haberlo detectado enseguida y haberlo llevado rapidamente al taller EL TURBO HAYA RESULTADO DAÑADO????
Le ha pasado esto a alguien del foro??. GRACIAS DE ANTEMANO
PD: con 15.000 km le efectuaron la campaña de manguitos del turbo y del intercooler.
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